Eliot Peper: «…aunque tenemos que ser cuidadosos con la tecnología, tenemos que ser mucho más cuidadosos con la política»

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Eliot Peper es un autor estadounidense englobado dentro de la literatura independiente. Desde que decidió compaginar su trabajo con la escritura, ha firmado cinco novelas incluyendo Neon Fever Dream, que se publica en agosto de este año. La Soga se ha acercado a él para hablar de Cumulus, novela publicada en 2016 y que ya ha alcanzado la consideración de obra de culto entre los trabajadores de la industria tecnológica de California, en la que se ambienta.

Principal Eliot

Lo primero es lo primero, además de novelista trabaja usted como estratega para empresas. ¿Se considera usted un estratega que escribe novelas o un novelista que trabaja como estratega? ¿Cúando decidió dedicarse a la escritura?

Es difícil separar mi trabajo como estratega para empresas y como novelista porque se retroalimentan. Muchas de las habilidades necesarias son las mismas: hacer preguntas difíciles, imaginar como de diferente podría ser el mundo y crear algo de la nada. Siempre me ha encantado leer y cuando empecé a trabajar para una empresa de capital de riesgo descubrí que, pese a que hay muchos libros de no ficción dedicados a los negocios, no había muchas novelas situadas en el mundo de las nuevas empresas tecnológicas. Me pareció algo difícil de creer porque Silicon Valley está lleno de personalidades apabullantes, tecnología que puede cambiar el mundo y no paran de ganarse y perderse auténticas fortunas. Me pareció el escenario perfecto para la ficción pero no podía encontrar mucho que leer. Así que traté de solucionar yo mismo ese problema. Si no podía encontrar el libro que quería leer, trataría de escribirlo.

Se califica usted como un autor independiente, y es evidente que su distribución muestra que así lo es. ¿Cree que los autores independientes como usted pueden convertirse en escritores a tiempo completo? ¿Ser independiente es una decisión consciente o más bien algo impuesto por la industria?

Hay muchos autores independientes con gran éxito de ventas. Escritores como Hugh Howey, Douglas Richards y Barry Eisler siguen siendo independientes porque hacen mucho, mucho, mucho más dinero así que trabajando con una de las grandes casas editoriales. Algunos escritores independientes ganan cientos de miles de dólares al mes. Dicho esto, la mayor parte de los autores, independientes o no, ganan una cantidad mucho más modesta por su trabajo. La web Author Earnings es posiblemente la mejor fuente de información a este respecto. Nunca ha habido un momento mejor para empezar a escribir. Antes solía pasar que la única opción de un escritor para ganarse la vida pasaba por tratar con una gran editorial. La tecnología ha dado a los autores más opciones, y tener más opciones siempre es mejor. Soy muy pragmático. Con cada nuevo libro me pregunto a mi mismo: ¿Sería mejor mantener el control creativo y financiero de la independencia o trabajar esta vez con una editorial? La respuesta cambia dependiendo del escritor y del libro.

Eliot con librosSus obras hasta ahora son, en esencia, thrillers tecnológicos, ¿hasta que punto reflejan sus propias opiniones sobre la industria tecnológica? ¿Ha pensado en cambiar de género literario? ¿o siente que el cyberpunk es el soporte idóneo para contar sus futuras historias?

Escribir es un acto de egoísmo. Escribo acerca de lo que me fascina. Voy añadiendo ideas que despiertan mi curiosidad. Esbozo historias que querría leer. Por esas razones no le presto mucha atención a los géneros. Los géneros son una etiqueta que se aplica después de que una historia se haya escrito, para ayudar a que los lectores sepan qué se van a encontrar. La razón de que mis historias traten sobre tecnología es porque la tecnología es algo que siempre me ha interesado. ¡Si alguna otra cosa captura mi atención las futuras novelas irían sobre eso!

Resulta refrescante su capacidad de trabajo frente al papel en blanco. Este agosto publicará ya su quinta novela en tres años. ¿Cual es su secreto? ¿Es fácil resetear la cabeza para crear una historia totalmente nueva en tan poco tiempo o arrastra algo de la vieja historia a la nueva novela?

Disfrutar del proceso. Mucha gente tiene problemas de productividad porque simplemente creen que quieren algo que en realidad no les gusta hacer. Ser un panadero puede sonar divertido, pero si quieres ser un panadero profesional tienes que levantarte a las tres de la mañana cada día e ir a trabajar. Escribo simplemente porque me gusta el arte de contar historias. Porque me encanta contar historias, cuando acabo una novela ya estoy pensando en la siguiente. Con cada libro me centro en algo diferente. Por ejemplo, puedo tratar de mejorar la estructura o la trama en un libro y el desarrollo de personajes en el siguiente. O puede que me fascine un tema, una tendencia o una cuestión filosófica que termina siendo la base de una historia.

Entre 2007 y 2008, usted cursó estudios en la Universidad de Taiwan. Algunos aspectos de Cumulus concernientes a la división entre una suerte de castas según el lugar de residencia pueden recordarnos lo que está pasando en algunas naciones asiáticas. ¿Cree que las ciudades-estado como Hong-Kong, Singapur o la propia Taiwan están ya camino de un futuro distópico como el que presenta en su novela? 

La desigualdad económica en Cumulus se basa en realidad en mis experiencias en los Estados Unidos, no en Taiwan. California es un líder mundial del crecimiento económico y la innovación tecnológica, pero no podemos solucionar problemas sociales endémicos como el racismo, la pobreza y el crimen urbano. Silicon Valley está construyendo el futuro pero, ¿es un futuro en el que queremos vivir realmente?

Eliot por la calleEn relación con lo anterior. Nos parece claro que tiene un desencanto muy arraigado con el aumento de la desigualdad en los EEUU, ¿cree que ese es el mayor problema al que se enfrenta la sociedad estadounidense?

Realmente es uno de los mayores. Si creces siendo pobre en los Estados Unidos es inimaginablemente más difícil alcanzar el éxito que si creces siendo rico. Esa brecha está creciendo y las implicaciones sociales son enormes. El Sueño Americano se construye sobre una igualdad de oportunidad. Si no podemos crearla, nos engañamos nosotros mismos y engañamos a nuestros hijos.

¿Está realmente Oakland cerca de convertirse en la pesadillesca ciudad que nos muestra en su novela?

¡Espero que no! Cumulus debería ser una advertencia, no una predicción. Me encanta Oakland y me entusiasma ver todas las cosas positivas que pasan aquí. Pero parece que vivamos en uno de los frentes de muchos de los problemas a los que se enfrenta la nación. Disfrutamos de un tremendo crecimiento económico, pero hay zonas enteras de la ciudad que están plagadas de crimen y pobreza. A nuestras escuelas y servicios públicos les faltan fondos. Nuestros vecindarios ricos están contratando servicios de seguridad privados y mandando a sus hijos a escuelas privadas. Va a hacer falta empatía, sacrificio y persistencia para resolver de manera sistemática alguno de estos problemas.

Cumulus se puede entender como un thriller tecnológico, pero también ha sido denominada como cyberpunk por muchos lectores. ¿La ideo como perteneciente a un género concreto cuando la escribió? ¿Sigue existiendo alguna diferenciación entre los thrillers tecnológicos y el cyberpunk?

No pienso en absolute sobre el género cuando estoy escribiendo. Simplemente trato de escribir la mejor novela que pueda. La mayor parte de la gente asocia el cyberpunk con una cierta atmósfera descarnada en un mundo que a menudo está controlado por las megacorporaciones. El género del thriller tecnológico puede ser un poco más amplio, incluyendo escritores como Daniel Suarez o Ramez Naam, que escriben ciencia ficción de un futuro cercano.

No puedo evitar fijarme en las referencias al baloncesto presentes en la novela. ¿Es un gran aficionado al deporte de la canasta? ¿Quién ganaría en un partido entre los Warriors de Frederick y los de Curry?

¡Curry!

CumulusEn su novela, Huian Li, como CEO de Cumulus, utiliza la base de datos de una gran empresa tecnológica en provecho propio, para indagar sobre las vidas de personas de su interés. Últimamente se habla mucho de la vulnerabilidad de nuestros datos al usar la web, de los fallos de encriptado o de la libertad de acceso que ciertos gobiernos tengan en determinadas redes. Si te cuestionas el asunto la respuesta suele ser algo como «si no haces nada ilegal no tienes nada que temer». Mirándolo desde su experiencia personal, y en su opinión, ¿deberíamos proteger nuestras conversaciones más triviales tanto como nuestros datos personales?

Cada pedazo de información en un servicio en línea es vulnerable. Ningún dato está nunca realmente seguro. Eso no es una crítica a las prácticas de seguridad de la información actuales, es simplemente como funcionan la informática y las redes. Al ir introduciendo ordenadores en todo lo que poseemos, todo se vuelve vulnerable a ataques al software. Tu coche es un ordenador con ruedas. Tu horno es un ordenador con gas. Tu casa es un ordenador con habitaciones. Eso nos permite hacer cosas increíbles. Vivimos en un mundo lleno de maravillas que cualquier generación anterior creería que son cosa de magia. Pero como todos los sueños, esto tiene un lado oscuro. Podemos poseer todas estas herramientas y juguetes increíbles, pero nunca sabemos del todo si los controlamos. Antes la propiedad y el control estaban tan relacionadas que tenía sentido pensar que eran lo mismo. Eso ya no es verdad cuando un hacker puede controlar tu coche o vaciar tu cuenta bancaria con unas pocas líneas de código. Si cada email que escribes, cada texto que envías, cada foto que tomas y cada búsqueda que haces puede un día filtrarse y acabar bajo el escrutinio público,  ¿no afectaría eso como te comportarías y te comunicarías en la red? Pues bien, eso pasa ahora. Es una lección que todos estamos aprendiendo de manera lenta y dolorosa. Pero la lógica de «no tienes nada que perder si no tienes nada que esconder» es una falacia. Ese es un argumento político, no técnico. Esa es la excusa de cada halcón tratando de extender el alcance de la vigilancia legítima. Ese argumento ha sido defendido durante la historia muchas veces, por líderes que trataban de crear estados policiales, mucho antes de que los ordenadores hicieran que fuese algo mucho más barato y fácil de lograr. Así que, aunque tenemos que ser cuidadosos con la tecnología, tenemos que ser mucho más cuidadosos con la política.

Tras publicar la novela recibió una llamada del mismísimo William Gibson. ¿Qué se siente al ser reconocido por un autor de semejante trascendencia?

¡Me quedé patidifuso! He leído los libros de William Gibson desde que era un niño y hablar con él fue una experiencia increíble. Es un ser humano brillante e increíblemente dulce. Casi caí en un coma de lo fan que soy. No puedo esperar a leer su siguiente libro…

Visto desde el exterior, el mundo de la literatura independiente parece un territorio sin cartografíar. ¿Es usted un lector de novelas independientes además de un escritor de las mismas? ¿Podría recomendarnos algunas?

Os sorprendería. La mayor parte de los lectores no se dan cuenta de si leen un libro independiente, del mismo modo que yo no puedo recordar la casa editorial que sacó Harry Potter. Recomiendo encarecidamente el trabajo de autores independientes como Hugh Howey, Barry Eisler, Andy Weir y A. G. Riddle. También hay muchos autores “híbridos” que publican tanto de manera tradicional como de modo independiente, probad con Chuck Wendig, Warren Ellis y Jason Gurley.

NFD_banner-2En Cumulus ha conseguido crear un universo propio, fresco y dónde podríamos ver un futuro de nuevas entregas literarias y hasta de trabajos derivados. ¿Qué le dice su instinto al respecto? ¿Hay lugar para nuevas obras en el mismo universo, incluso en otros medios? Su nueva novela, Neon Fever Dream, ¿tiene lugar en el mismo universo o es una obra independiente?

Me alegra que os gustara el universo de Cumulus. Me encantó escribirlo y me haría feliz volver a ese mundo para contar nuevas historias. Hay mucho espacio que explorar todavía con nuevas novelas. Cumulus ya está siendo desarrollado como un serial digital, con ilustraciones y extras. También ha habido interés para hacer alguna película o serie de televisión por parte de Hollywood. Será divertido ver en qué acaba todo.

Neon Fever Dream no tiene lugar en el mismo universo. Es un thriller contemporáneo sobre un oscuro secreto entre el revuelto polvo y la exultante fiesta de Burning Man. Es una historia oscura y descarnada con un amplio reparto que une desde los efectos destructivos de la guerra civil en Sri Lanka al impacto de las nuevas tecnologías en el crimen organizado internacional.

Siguiendo con Neon Fever Dream, este también va a ser auto publicado. ¿Cree que es el modelo literario del futuro y terminará desplazando a los editores?

Creo que hay muchas oportunidades para que las grandes editoriales se reinventen y se centren en comisionar y promocionar en lugar de distribuir. También creo que la autopublicación seguirá ganando mercado cuando más y más autores se den cuenta de que tienen nuevas opciones. Los buenos editores no tienen precio, pero las historias ya no están confinadas en un único modelo de negocio. Eso es bueno tanto para los escritores como para los escritores.

Su visión de las agencias de espionaje es claramente crítica. ¿Cree que han perdido el norte en el mundo en que vivimos? ¿Hay lugar todavía para el antiguo idealismo?

No estoy seguro de que existiese el antiguo idealismo. La naturaleza del trabajo de inteligencia requiere una cierta cantidad de cinismo acerca de la condición humana, y eso es lo que trataba de canalizar por medio de Graham. Dicho eso, creo que como cualquier otra gran organización, los servicios de inteligencia están formados por personas con motivaciones muy diferentes. Creo que muchos son verdaderos patriotas que ven su trabajo fundamentalmente como un servicio público, mientras que otros buscan el poder personal y la influencia que les da el trabajo. No sé quienes son más efectivos, o peligrosos…

Eliot 3Hemos crecido con los libros de Philip K. Dick o William Gibson, con juegos de rol como CyberPunk o Shadowrun y con películas como Blade Runner y series como Max Headroom. Todos ellos nos hablaban del poder creciente de las megacorporaciones, una desigualdad cada vez mayor o el caos medioambiental. Parece que nos dirigimos inexorablemente hacia ese futuro apocalíptico. ¿Se puede hacer algo para cambiar esta trayectoria o irremediablemente nos dirigimos hacia ese escenario?

Soy un optimista. La tecnología nos ha permitido dar grandes saltos adelante como especie. Hemos acabado con la mayoría de las enfermedades contagiosas, aumentado nuestra esperanza de vida, reducido la mortalidad infantil, el crimen y las guerras mientras conseguíamos que miles de millones de personas dejaran simplemente de subsistir. Casi cada pedazo de conocimiento y entretenimiento humanos está disponible de manera gratuita o barata en casi cualquier sitio del mundo. Podemos viajar a cualquier parte de la Tierra en un día y comunicarnos con nuestros seres queridos sin importar donde están. Estas son cosas que los emperadores romanos solamente podrían soñar. Desde el punto de vista histórico somos la realeza. Por el bien de nuestros descendientes espero que podamos mantener a la civilización en esa dirección. El trabajo de Gibson y Dick, o la misma Cumulus en ese aspecto, nos dicen más del presente que del futuro. Los mundos cyberpunk ilustran los problemas sociales a los que nos enfrentamos hoy, no un apocalíptico mañana. Su poder radica en permitir que los lectores reconsideren sus propias vidas y sociedades desde una perspectiva fresca, puede que encontrando nuevas soluciones.

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