La primera delantera histórica, el Athletic Club de los años 30

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La Villa de Bilbao, capital de la provincia de Vizcaya, situada junto a la ría de Bilbao o del Nervión y rodeada por dos cadenas montañosas, conoció el fútbol en la última década del siglo XIX. Fue entonces cuando trabajadores vizcaínos del puerto se unieron a los ingleses, que solían jugar partidillos de football en sus ratos libres.

El interés de los bilbaínos por este novedoso deporte fue en aumento hasta que, en 1898, unos jóvenes del gimnasio Zamacois tuvieron la idea de fundar un equipo a imagen y semejanza de los ingleses. Lo bautizaron como Athletic Club.

El equipo bilbaíno ha conocido varios equipos legendarios a lo largo de su historia. Uno de los primeros fue el que dominó la primera época de la Primera División del Campeonato Nacional de Liga de España, aquel que incluía la primera delantera histórica y que ganó en 4 ligas y 4 copas.

El Athletic celebró sus primeros 25 años de vida en 1923 (por aquel entonces ya contaba con 1.630 socios y un presupuesto de 100.000 pesetas). El principal acto de las celebraciones fue un partido entre el Athletic y un combinado nacional formado por jugadores de otros equipos, entre los que destacaban Zamora (Español), Samitier (F. C. Barcelona), Bernabéu (Real Madrid) y Gamborena (Real Unión de Irún). El partido finalizó con victoria local por 2-0, con goles de Sesúmaga y Travieso.

Ese año, el Athletic se proclamó nuevamente campeón de Copa (ya había ganado 9 desde 1903), al batir al Europa de Barcelona por 1-0, con gol de Travieso. Poco después, llegaría a Bilbao un entrenador inglés, Fred Pentland (procedente del Racing Club de Santander), que estableció calendarios fijos de entrenamiento y favoreció el juego de pase corto. Apodado El Bombín, Fred Pentland sería el entrenador que más títulos daría al club.

Mientras tanto, los jugadores empezaban a ganar dinero por jugar al fútbol. Comenzaba la época del profesionalismo: Vidal, el portero del equipo, fue el primer jugador en cobrar un sueldo. En aquella época, la afición al equipo iba en aumento, por lo que el club se vio obligado a ampliar San Mamés para dar cabida a los nuevos socios y aficionados. La remodelación y ampliación del estadio aumentó el aforo hasta los 9.500 espectadores.

Durante los últimos años de la década de los 20, el Athletic fue reclutando a los mejores talentos del fútbol vizcaíno. Así, fueron fichados Blasco, del Acero de Olabeaga, en 1926; Unamuno, del Alavés, en 1927; Lafuente, en 1925, y Bata, en 1929, provenientes del Barakaldo C. F.; Gorostiza y Cilaurren del Arenas Club de Guecho. Además, del equipo de reservas del Athletic subieron jugadores como Chirri II y Garizurieta, en 1927, Ispizua en 1928 o Iraragorri en 1929.

En 1928, había comenzado a disputarse por primera vez el campeonato de Liga, en el que además del Athletic, participaron el F.C. Barcelona, el Madrid F.C., el Español, la Real Sociedad, el Racing de Santander, el Atlético de Madrid, el Europa de Barcelona, el Arenas Club de Getxo y la Real Unión de Irún. El Athletic hizo su debut enfrentándose a la Real Sociedad en la primera jornada de liga, con resultado de empate a uno. De esa primera Liga, cabe destacar el 9-0 endosado al Barcelona (que después se haría con el título), el tercer puesto en la clasificación y el mérito de haber sido el equipo más goleador del campeonato. Se presentía la llegada de un Athletic campeón para los años siguientes.

Y es que estaba a punto de llegar una de las épocas más gloriosas de la historia del club, la de la primera delantera histórica. Con el carismático Fred Pentland en el banquillo, el Athletic conquistó la primera Liga de su historia en la temporada 29-30. Marcaron 63 goles en tan sólo 18 partidos. Además, consiguió ganar la Copa de 1930 frente al Madrid F.C. (por aquellos años, aún no tenía el título de Real) por 3-2. Fue el primer doblete de la historia del fútbol español.

Aquel Athletic campeón arrasaba por los campos de España, gracias en gran medida a seis leones: Lafuente, Iraragorri, Bata, Chirri y Gorostiza, miembros de la primera delantera histórica del club, y el mítico guardameta Blasco, primer portero de la historia del club que fue galardonado con el Trofeo Zamora (que consiguió en tres ocasiones). Todos ellos fueron internacionales con la Selección Española.

En la temporada 30-31, el Athletic volvió a hacerse con el doblete por segundo año consecutivo, marcado 73 goles en 18 encuentros. En esa liga, el equipo logró la mayor goleada de su historia, al endosarle un 12-1 al F.C. Barcelona. Bata fue el autor de 7 de los 12 goles que el Athletic marcó aquel día al conjunto azulgrana. En la campaña de 31-32, el equipo ganó la Copa por tercer año consecutivo, al imponerse de nuevo al F.C. Barcelona en la final. En Liga, los rojiblancos tuvieron que conformarse con el subcampeonato, a pesar de haber sacado más puntos que en la temporada anterior.

Antes de comenzar la siguiente temporada, Fred Pentland dimitió por falta de entendimiento con el club a la hora de fijar las condiciones para la renovación de su contrato. Su puesto fue ocupado por Patricio Caicedo, pero eso no impidió que la temporada 32-33 fuera similar a las anteriores: el Athletic volvió a hacerse con el título copero por cuarto año consecutivo, esta vez ante el Madrid F.C. En la Liga, se tuvo un nuevo subcampeonato.

No obstante, haciendo honor al dicho, a la tercera fue la vencida»: los bilbaínos reconquistaron el trono liguero en la temporada 33-34. No así la Copa, que perdió por primera vez en cuatro años en favor del Madrid F.C.

Para 1934 ,todos los equipos de Primera División a excepción del Valencia C.F. contaban con un delantero vasco en sus filas. Los clubes más poderosos comenzaban a dar los primeros pasos en lo que sería la larga historia de los fichajes en el mercado del fútbol, y el Madrid F.C. ofreció 20.000 pesetas de la época por hacerse con los servicios de los rojiblancos Iraragorri y Cilaurren. Pero, aunque los exitosos años de la primera delantera histórica estaban llegando a su fin, al Athletic aún le quedaban títulos por disfrutar.

La temporada 1934-35 no sería para recordar. Los rojiblancos terminaron en cuarta posición y no tuvieron una buena actuación en Copa. En el verano de 1935, el equipo se trasladó a Sudamérica, donde realizó su pretemporada mientras se daba a conocer por el continente americano. En la temporada 1935-36, los rojiblancos ganaron la Liga nuevamente, poniendo la guinda a la época más gloriosa de la historia del Athletic: en seis años, habían conseguido 4 ligas y 4 Copas. Unos números difíciles de igualar.

Poco después, con el estallido de la Guerra Civil Española, la Liga dejó de celebrarse durante varios años. La plantilla de la primera delantera histórica se disolvió. El Athletic se vio perjudicado por el conflicto, no solo en el aspecto deportivo, sino también en el institucional: los 3.000 socios que tenía el club antes de la guerra quedaron reducidos a tan solo 587. Fue un punto y aparte en la historia del club, que siempre recordará el equipo de la primera delantera histórica como el gran campeón de la España anterior a la guerra. Como el equipo más legendario de la historia del Athletic Club de Bilbao.

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Editor-redactor del Blog El domingo a las cinco y editor-tertuliano del Podcast Lleno hasta la bandera
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