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El Seriéfilo

Seriéfilo: resumen de 2025

 

Llegamos al final de otro año y, como se comentó en el podcast que grabamos la semana pasada y podéis escuchar aquí, podemos concluir que 2025 ha sido una buena añada, maridando perfectamente el regreso de varias series muy esperadas con novedades que, si nada se tuerce, apuntan a saga y que consiguen compensar algunos pasos muy discretos por la alfombra seriéfila de 2025 de series muy valoradas, de las que se esperaba mucho más. La guinda la ponen las miniseries y la ciencia ficción, con estrenos que serán recordados dentro de muchos años. Esas huellas profundas son las que, en última instancia, miden la contribución de este curso al universo seriéfilo; así que vamos a desempolvarlas, que algunas son más recientes que otras.

Miniseries

  1. Adolescencia (Netflix)
  2. Yakarta (Movistar+)
  3. Érase una vez el Oeste (Netflix)
  4. La residencia (Netflix)
  5. A muerte (Apple TV+)

Que las miniseries no son un producto menor queda claro desde el momento en que Adolescencia, la primera del ranking, es considerada por muchos (incluidos nuestros seguidores, que la votaron masivamente) como la mejor serie del año. Y no es para menos: tanto en forma, con capítulos de una hora rodados en plano secuencia, como en fondo, tratando temas de rabiosa actualidad y controvertidos como la influencia de las redes sociales en los jóvenes, el bullying o la manosfera, la serie creada y protagonizada por el polifacético Stephen Graham sorprendió a propios y extraños, convirtiéndose en la gran tapada y revelación de este año.

Por primera vez, dos producciones españolas miran de tú a tú a sus homónimas inglesas y estadounidenses. Y no es para menos: tanto el drama deportivo Yakarta, con un genial Javier Cámara interpretando a un triste y gris antihéroe, exjugador olímpico de bádminton, como A muerte, comedia agridulce que ofrece mucho más, aparte de ser una de las últimas interpretaciones de Verónica Echegui antes de su fallecimiento, muestran que las series españolas están encontrando su identidad y van por muy buen camino.

Destacan también este año el western salvajemente realista y crudo de Netflix, Érase una vez el Oeste, y un muy buen representante de la corriente whodunit, ambientado nada más y nada menos que en la Casa Blanca: La residencia, que aplacará las ansias de los más entusiastas del género, habida cuenta de que la quinta temporada de su máximo representante, Solo asesinatos en el edificio, pasó sin pena ni gloria.

Comedia

  1. Poquita fe (Movistar+)
  2. Los ensayos (HBO Max)
  3. Muertos S.L. (Netflix)
  4. Primaria Abbott (Disney+)
  5. Machos Alfa (Netflix)

Otro género en el que el producto patrio destapa el tarro de las esencias es el de la comedia, copando tres de los cinco huecos. A cada cual más desternillante y cada uno con un humor propio, tenemos la maravillosa segunda temporada de Poquita fe, que sigue puliendo y mejorando el humor surrealista costumbrista que comenzó hace ya años Ignatius Farray con El fin de la comedia y que ha encontrado el relevo perfecto en Raúl Cimas y Esperanza Pedreño; el humor negro y, por fin, desmelenado y sin frenos que llevábamos esperando durante dos temporadas de la funeraria de Muertos S.L.; y el humor zafio, grueso y gañán que sigue provocando carcajadas y vergüenza ajena a partes iguales, a pesar de repetir la misma fórmula durante tres temporadas de Machos Alfa.

No podía quedarse fuera la inclasificable segunda temporada de Los ensayos, de Nathan Fielder, que trasciende el género de la comedia para convertirse en otra cosa, ni la más clásica y longeva Primaria Abbott, que nunca falla, mostrando todas las dificultades y deficiencias del sistema educativo estadounidense con una sonrisa.

Sci-fi/Fantasía

  1. Star Wars: Andor (Disney+)
  2. Matabot (Apple TV+)
  3. Fundación (Apple TV+)
  4. Silo (Apple TV+)
  5. El eternauta (Netflix)

Dentro de la ciencia ficción tenemos otro hito: el final por todo lo alto de la saga más adulta y menos luminosa de la franquicia Star Wars, Star Wars: Andor. Un broche final que encaja, casi como un guante, con Rogue One, posiblemente la mejor película de la franquicia desde que Disney se hizo con ella. Completamos el viaje de Cassian Andor (también magnífico Diego Luna en su interpretación) desde Ferrix, planeta en el que crece totalmente ajeno a la Resistencia, hasta Yavin IV, convertido en un líder del movimiento y dispuesto a todo por derrocar al Imperio. Entre medias, podremos ver el día a día de los planetas sometidos al Emperador y por qué es tan odiado. Joya imprescindible de cualquier fan de La guerra de las galaxias.

El descubrimiento del año fue la breve pero intensa, original y divertida Matabot, que nos pone en la piel de un robot de seguridad que se autohackea para dejar de cumplir las estúpidas órdenes de los humanos y poder ver tranquilo su culebrón espacial preferido. Para sobrevivir, debe fingir que sigue cumpliendo órdenes, y se le asigna la misión de proteger a un grupo de científicos en un planeta hostil. Con el gancho de contar con Alexander Skarsgård y sus capítulos de poco más de veinte minutos, es una serie que no hay que perder.

Volvieron Fundación y Silo con sus respectivas mejores temporadas, que se van alimentando del buen hacer de las anteriores. Ambas van a seguir en antena, por lo que nos aseguran más ciencia ficción de gran calidad; ante el final de Star Wars: Andor, es bueno saber que no nos quedaremos huérfanos de series top del género.

Y, por supuesto, no podía faltar El eternauta: la adaptación del cómic, actualizada a nuestros días, con una realización muy cuidada (y costosa) y una historia original e intrigante, con un Buenos Aires posapocalíptico y unos protagonistas muy próximos a la tercera edad que son los encargados de salvar al planeta de una amenaza alienígena. ¡Qué bárbaro, che!

Decepciones

  1. Alien: Planeta Tierra (Disney+)
  2. El refugio atómico (Netflix)
  3. El Pacificador (HBO Max)

La mayor decepción del año, por lo mucho que se esperaba de ella, es Alien: Planeta Tierra. Todo pintaba bien; hasta los primeros capítulos tenían un pase, pero los derroteros que toma la serie están lejos de ser algo mínimamente potable dentro de la franquicia del xenomorfo, que no es más que una mascota entrenada para que la serie avance por donde los guionistas han planeado. Y es el origen de la mayor cantidad de deus ex machina en una temporada que se ha visto nunca.

La nueva producción de los creadores de La casa de papel lo hace todo al revés: se deshace de lo bueno que tenía su serie de éxito y deja todo lo malo. Así es imposible hacer un producto medianamente decente. Y así ha sido: toda la serie ha sido un completo despropósito sin pies ni cabeza.

Esperaba con gran impaciencia la vuelta de El Pacificador, pero el frenazo en el ritmo y el tono más intimista es un cambio tan drástico que no acaba de convencer. Cierto que tiene dos o tres capítulos locos y memorables que recuerdan a su primera temporada, pero todo el relleno que le rodea le hace perder fuerza y se queda como una serie del montón. Puede que sea un gran enganche para el universo DC, pero es una mala noticia para El Pacificador.

Series nóveles

  1. Task (HBO Max)
  2. The Pitt (HBO Max)
  3. Tierra de mafiosos (SkyShowtime)
  4. The Studio (Apple TV+)
  5. El Chacal (SkyShowtime)

Estoy seguro de que varias de las novedades de este año se quedarán entre nosotros bastantes temporadas y darán mucho que hablar, empezando mismamente por Task, serie policíaca de los creadores de la gran Mare of Easttown, que, esta vez sí, ha sido renovada y no se quedará en formato miniserie. Destaca por la creación de personajes y su paralelismo desde los dos lados de la barrera: el lado del FBI (Mark Ruffalo como el agente Tom Bradis) y el lado oscuro delictivo (Tom Pelphrey como Robbie Prendergast), un basurero que se dedica a robar pisos francos de narcotraficantes. Ambos, personajes grises que buscan la redención por distintos motivos, pero que se aferran al caso como a su bote salvavidas; a su lado, la banda de moteros The Dark Hearts, un peligro muy real y letal para los dos protagonistas.

The Pitt también ha sido renovada por una segunda temporada, y no es para menos: un frenético turno de urgencias en un hospital de Pittsburgh. Doce capítulos de una hora que representan el turno completo de 12 horas sin parar de los médicos residentes y los tres nuevos estudiantes en prácticas. Noah Wyle vuelve al hospital, en lo que puede ser la nueva Urgencias.

La nueva ola de series mafiosas británicas que empezó hace unos años el director galés Gareth Evans con Gangs of London alcanza su plenitud con Tierra de mafiosos, que combina a la perfección acción, humor, locura y trama clásica, todo en su justa medida, sin empalagar, para mayor lucimiento del también comedido, pero siempre imponente, Tom Hardy, una especie de consigliere de una familia mafiosa londinense que comienza una guerra feroz contra su rival y que puede acabar con todo y con todos.

Algo distinto, pero con el mismo sello inglés y con una acción y ritmo frenético: la reinterpretación del famoso asesino a sueldo venezolano que intentó atentar contra Charles de Gaulle. El Chacal nos devuelve a un francotirador letal, asesino a sueldo, en nuestros días, al que persigue de forma obsesiva una agente del MI6 británico.

Entre los primeros puestos también se cuela una sátira muy atinada y certera del mundo de Hollywood que Seth Rogen plasma, con muy mala baba pero con mucha gracia, en The Studio, serie que arrasa con toda la vanidad, los malos hábitos y el egocentrismo de la industria del cine, más industria y menos artística que nunca.

Series veteranas

  1. Separación (Apple TV+)
  2. Blue Lights (Movistar+)
  3. Slow Horses (Apple TV+)
  4. El juego del calamar (Netflix)
  5. Crimen, de Irvine Welsh (Movistar+)

Separación vuelve a volarnos la cabeza, adentrándose más en su premisa original, ahondando en la extraña compañía-secta que es Lumon y en el proyecto tan desconcertante que lidera Mark S. Además de ir descifrando poco a poco el galimatías que se presentaba al comenzar la serie, también se plantean dilemas muy interesantes a partir de la separación de la persona en dos que, con el paso de los días, se van convirtiendo en dos personas totalmente distintas que comparten un mismo cuerpo.

La tercera temporada de Blue Lights vuelve a brillar, aunque un poco menos que su anterior temporada, pero se va poniendo a la altura de series británicas policíacas del calibre de Happy Valley o Line of Duty, pues el desarrollo de los personajes —que ya dejan de ser novatos, pero siguen aprendiendo en cada episodio unos de otros—, como policías de cercanía en Belfast, y cómo los conectan con casos mucho más grandes, sigue siendo excepcional, así como los momentos de acción y tensión: pocos, pero muy efectivos y muy bien rodados. Lo menos bueno es que es la primera temporada en que dejan un final tan abierto; lo bueno, que ya se está rodando la continuación para emitirla a finales del próximo año. Si volvemos a hablar de ella en estas fechas, será muy buena señal.

La serie de la que nunca dejamos de hablar en estas fechas es Slow Horses, y eso que ya van cinco temporadas, pero el departamento más torpe y desastroso del MI5 sigue mezclando con acierto el humor inglés con la acción, la intriga y el mejor thriller policíaco de la televisión. Aunque los casos parezcan más de lo mismo, los minions del agente Lamb logran hacerlo todo más fresco y divertido.

No podíamos dejar de hablar del final de uno de los fenómenos de la televisión en streaming: El juego del calamar. Después de reventar todos los récords de visionados con su primera temporada, llega a su fin de una forma muy solvente, perdiendo la sorpresa de las pruebas, pero añadiendo cambios a la trama que compensan ese paralelismo. Si añadimos un final muy coherente y nada complaciente y un atisbo de continuación americana en la que están involucrados David Fincher y Cate Blanchett, la cosa no pinta nada mal.

Cierra este repaso una serie policíaca que no es la típica (británica, por supuesto; ya sabemos que en estos géneros son maestros), pero con un personaje principal que se sale de todo lo común. Un detective atormentado por un caso del pasado que no fue capaz de cerrar, rodeado de mediocridad y la podredumbre del sistema, que le hace más difícil controlar sus adicciones… Sabiendo que se basa en la obra del escritor escocés, creador de Trainspotting, Crimen no podía ser algo convencional. Aunque la serie tiene ya un tiempo, no llegó a España hasta enero de este año, así que me tomo la licencia de incluirla aquí para hablar sobre ella, que está pasando muy desapercibida.

Y hasta aquí el resumen de un año cargado de calidad, nuevas series y mejores promesas. En el tintero se han quedado grandes títulos como Dept. Q, Reclutas, Mil golpes… pero el listón estaba tan alto que no podían estar todas. Lo curioso del año va a ser que, a pesar de esta calidad, seguro que muchos lo recordarán por el final de Stranger Things, serie a la que le faltan por estrenar cinco capítulos, emitiéndose el último el 1 de enero: máximo exponente de las series bisagra, aquellas que acaban a finales de diciembre o principio de enero y que pasan al limbo del olvido. Por la envergadura del proyecto, no creo que ocurra con la creación de los hermanos Duffer, pero ¿qué ocurrirá con Pluribus, la serie del creador de Breaking Bad que termina a finales de diciembre? ¿O con la segunda temporada de Fallout recién estrenada? Ver veremos, amigos; mientras tanto, a seguir disfrutando de las series y ¡felices fiestas!

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