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Angela Merkel y los millennials – 20 de septiembre de 2017

A la escritora alemana Ronja Von Rönne, de 25 años, le gusta Angela Merkel. Dice que es como una reina, que da estabilidad y que no se lo tiene creído. Von Rönne triunfa con una novela que se puede traducir como Ya vamos o Nos corremos. Pero esto segundo ni se le había pasado por la imaginación porque le da vergüenza escribir de cosas eróticas mientras vivan sus padres. Sí que disfruta plasmando lo frustrante que es para su generación no tener el último Iphone, que es tan objeto de consumo como las parejas de oferta en el mercado. Ronja Von Rönne prefiere hablar de móviles y de novios que de política. Para eso ya está Merkel, a la que apodan mutti. Por supuesto, madre.

Angela Merkel seguirá siendo la canciller de Alemania porque, entre otras cosas, la votarán esos jóvenes a los que llaman millennials. El 57% de los alemanes que tienen entre 18 y 21 años (los que van a votar por primera vez) piensan como la escritora pudorosa. Dicen en las entrevistas que Merkel les da sensación de seguridad, que en este mundo de corporaciones la canciller les transmite fuerza. Son valores no políticos, más bien futbolísticos, o tecnológicos como los de un móvil de 900 euros con doble cámara para hacerse mejores selfies. En el autorretrato de esta Alemania imperial, muchos jóvenes huyen de la batalla ideológica. Para eso ya están los nazis.

Alternativa para Alemania puede ser el primer partido de ultraderecha que entra en el Bundestag desde la muerte de Hitler. Ya están en 13 de 16 de las cámaras estatales. Sólo les falta el Parlamento federal para ser un partido normal. AfD es una novedad con tres años de vida, aunque su programa hable precisamente de preservar el viejo espíritu alemán ahora aparentemente ultrajado por inmigrantes y refugiados. O por los minijobs con los que sobreviven siete millones de alemanes ajenos a la prosperidad. Sus votantes son de mediana edad. Unos cuantos padres de millennials son más ambiciosos que sus hijos. Quieren hacer Alemania Grande Otra Vez.

El fantasma del fascismo recorre esta Europa alemana. Los partidos tradicionales confían en que sea un monstruo con pies de barro, que la crisis pasará, pero su crecimiento normaliza palabras de tiempos de guerra. Merkel ningunea a los ultras y dice que no son serios, que polarizan, y que la división es mala. Por ahora, seduce maternalmente a esos jóvenes aburridos con propuestas como aumentar la banda ancha o mantener bien limpios los baños de los centros educativos. Le va bien que no se metan en política. Cuando el milenio avance, cuando ya no queden filtros en el móvil capaces de maquillar la desigualdad, la pobreza y el racismo, otros vendrán a gobernar las ruinas.


Notas de Extramuros es una columna informativa de Siglo 21, en Radio 3. Puedes escucharla en el siguiente audio y acceder al programa pulsando aquí. También puedes revisar todas las Notas de Extramuros en este tumblr.

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