La invención de los consejos de Gurdjieff

0

Todos conocemos a alguien que gusta de publicar en redes sociales proverbios, sentencias, frases motivadoras o incluso citas de la biblia. No tengo ni idea de quiénes serán las personas que se molestan en crear un fotomontaje con dichas perlas de sabiduría, ni suelo conocer a los senseis, yogis, filólogos chinos o maestros Jedi que originariamente decidieron compartir su credo con el mundo; sin embargo, cuando, por enésima vez, me encontré perdiendo parte de mi tiempo esperando a que un dispositivo electrónico me mostrase otro proverbio que ignorar, decidí que había llegado el momento de investigar un poco más.

GurdijeffResultó sencillo averiguar que Gurdjieff fue un místico armenio, nada parecido a un filósofo en el sentido académico del término, que publicó numerosos libros durante las primeras décadas del siglo XX, subido a caballo entre los últimos coletazos de la moda espiritista novecentista y la tradición budista. Afirmaba que el ser humano funciona como un autómata dentro de la sociedad (recordemos que Armenia pertenecía ya a la Unión Soviética) y que, para servir al bien común, ocuparse de uno mismo y del crecimiento interior era mucho más importante que el servilismo y la obediencia. Huye entonces a París, hace una gira por Estados Unidos y, de vuelta a Europa, crea una escuela mística y esotérica, centrada en las enseñanzas del cuarto camino: enseñaba autoconocimiento, movimientos fluidos, danzas ancestrales sagradas, desprendimiento de lo material (aunque con la conservación de lo necesario para seguir pagando sus clases) y retiros espirituales. Todo el rollo new age que ya conocemos.

No se puede decir de la famosa lista de preceptos de la que hablo, Los 83 consejos de Gurdjieff a su hija, no tenga cierto valor moral. No mates, no robes, no molestes, no te tires pedos en público… Los consejos se centran en la libertad de conciencia, en la modestia, la generosidad y en pasar por la vida haciendo el menor ruido posible. El autor sabía que la idea iba a funcionar, porque nos gusta que nos lo den todo masticado, pensado. Si, además, como en este caso, los consejos los firma un personaje que no conocemos pero cuyo nombre suena exótico, y se hace pasar al personaje por filósofo, el resto, por obra y milagro del copy-paste, está hecho. Filosofía viral escuché nombrar a este fenómeno una vez. Es mentira, se me acaba de ocurrir, pero debería llamarse así.

El maestro y las magasPero es que además, resulta que, en este caso, todo es un burdo invento, un bulo que fue creciendo tras la publicación de una novela. En la contraportada del ensayo de Alejandro Jodorowsky El maestro y las magas podemos leer lo siguiente: «En este nuevo libro, Jodorowsky completa su autobiografía imaginaria, género literario creado por el autor chileno». La creación que nos atañe nace de uno de sus capítulos en que cuenta cómo la adolescente Reyna D’Assia aborda al autor en la presentación de uno  de sus filmes en Nueva York. La joven, «de senos que retaban, nalgas rebosantes, encrespada melena y en lugar de ojos dos pozos azules», lo invita a su hotel, se desnuda nada más llegar y le invita a penetrarla. La chavala, que afirma ser hija de Gurdjieff, es masajista y tarotista y aprendió de sus progenitores ancestrales técnicas genitales de éxtasis sexual. Al parecer, su vagina podía replicar todos los movimientos de una lengua, aumentar o disminuir su lubricación y expeler hábilmente aire previamente absorbido, para producir una vibración musical de dulce sonido, entre metálico y orgánico. Después de irse a México a comer hongos alucinógenos, eyacular por medio desierto y dejar bien pringada la otra mitad, se despiden, no sin que antes la habilidosa Reyna D’Assia entregue a Jodorowsky una lista de preceptos con que guiar una vida ordenada que le había dado su padre, el famoso Gurdjieff.

Saquen sus propias conclusiones. Quizá la autobiografía, ese género inventado por Jodorowsky está basado en húmedos hechos reales. No seré yo quien ose quebrantar la fe del ser humano en unicornios todopoderosos invisibles, vaginas esotéricas y otros seres mágicos intangibles. Otra cosa, quizá, es guiar nuestra vida a través de una lista numerada de preceptos imaginada, setas mediante, por un psicomago. Ctrl+c, ctrl+v.

Los Consejos de Gurdjieff a su hija:

1. Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
2. Termina siempre lo que comenzaste.
3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.
6. Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.
7. Ordena lo que has desordenado.
8. Aprende a recibir, agradece cada don.
9. Cesa de autodefinirte.
10. No mientas ni robes, si lo haces te mientes y te robas a ti mismo.
11. Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
12. No desees ser imitado.
13. Haz planes de trabajo y cúmplelos.
14. No ocupes demasiado espacio.
15. No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
16. Si no la tienes, imita la fe.
17. No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
18. No te apropies de nada ni de nadie.
19. Reparte equitativamente.
20. No seduzcas.
21. Come y duerme lo estrictamente necesario.
22. No hables de tus problemas personales.
23. No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
24. No establezcas amistades inútiles.
25. No sigas modas.
26. No te vendas.
27. Respeta los contratos que has firmado.
28. Sé puntual.
29. No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
30. Habla sólo lo necesario.
31. No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
32. Nunca amenaces.
33. Realiza tus promesas.
34. En una discusión ponte en el lugar del otro.
35. Admite que alguien te supere.
36. No elimines, sino transforma.
37. Vence tus miedos, cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
38. Ayuda al otro a ayudarse a sí mismo.
39. Vence tus antipatías y acércate a las personas que deseas rechazar.
40. No actúes por reacción a lo que digan bueno o malo de ti.
41. Transforma tu orgullo en dignidad.
42. Transforma tu cólera en creatividad.
43. Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
44. Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
45. Transforma tu odio en caridad.
46. No te alabes ni te insultes.
47. Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
48. No te quejes.
49. Desarrolla tu imaginación.
50. No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
51. Paga los servicios que te dan.
52. No hagas propaganda de tus obras o ideas.
53. No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad.
54. No trates de distinguirte por tu apariencia.
55. Nunca contradigas, sólo calla.
56. No contraigas deudas, adquiere y paga en seguida.
57. Si ofendes a alguien, pídele perdón.
58. Si lo has ofendido públicamente, excúsate en público.
59. Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
60. No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
61. No conserves objetos inútiles.
62. No te adornes con ideas ajenas.
63. No te fotografíes junto a personajes famosos.
64. No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
65. Nunca te definas por lo que posees.
66. Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
67. Acepta que nada es tuyo.
68. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
69. Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu maestro.
70. No mires con disimulo, mira fijamente.
71. No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
72. En el lugar en que habites consagra siempre un sitio a lo sagrado.
73. Cuando realices un servicio no resaltes tus esfuerzos.
74. Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
75. Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
76. No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
77. Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
78. Vive de un dinero ganado por ti mismo.
79. No te jactes de aventuras amorosas.
80. No te vanaglories de tus debilidades.
81. Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
82. Obtén para repartir.
83. Si estás meditando y llega un diablo, pon ese diablo a meditar…

Compartir

Sobre el autor

Responder a este comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies