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Bitcoin city bajo el volcán – 11 de diciembre

El presidente de El Salvador quiere construir la primera ciudad bitcoin del mundo. Pretende levantarla en las faldas del volcán Conchagua para que sea una plataforma global de intercambio de monedas virtuales. Con espacios físicos: con gimnasios, tiendas y aeropuerto para bitcoiners sin patria. Nayib Bukele reunió a decenas de ellos en la presentación del proyecto: aparece en vídeo, en forma de avatar. EL PRESIDENTE. Las élites salvadoreñas y los invitados extranjeros le jalean como un salvador digital. Bukele promete una Wall Street con vistas al Pacífico. Por ahora existe en Youtube.

Uno de cada tres salvadoreños es pobre. Solo este año, más de medio millón de personas se han sumado al ejército de la pobreza. Ingenieros de las finanzas aseguran que la Bitcoin City de Bukele va a producir bienestar: mil millones de dólares inmediatos, estima el gobierno. Otros economistas creen que, al contrario, la nueva ciudad será un paraíso fiscal de nulo beneficio real para las clases populares del país. Desde septiembre, los bitcoins son moneda de curso legal en El Salvador. Efecto en la miseria: cero. Comer, trabajar: las necesidades básicas plantean una resistencia recalcitrante al progreso.

Dos proyectos de nuevas ciudades compiten por ser la vanguardia del nuevo mundo. Una estará en Arabia Saudí. La llaman The Line, la línea, y promete ser una ciudad cero emisiones de 170 kilómetros de longitud para un millón de residentes que se pasarían la vida entre la superficie de paseo y el subsuelo de servicios, trabajo y transporte. Tecnólogos de Uber o Apple apoyan esta ciudad lineal. El otro gran proyecto está en Indonesia y va a sustituir como capital a Yakarta. No tiene nombre, pero también se promete verde. Y no quiere arrabales ni miseria. Ni volcanes del anillo de fuego.

En Brasil no tuvieron que huir de ningún volcán para inventarse su ciudad. Brasilia fue el símbolo del orden y el progreso que Kubitschek ordenó diseñar a Niemeyer para desbravar la selva y llevar la frontera agrícola hacia el Amazonas. Prometía ser la capital del país del futuro. Y en eso se quedó, esperando al porvenir: Brasil sigue siendo clasista, racista y cruel; y bello, a pesar del hormigón electrificado de sus megaurbes. La electricidad de la Bitcoin City de El Salvador se la dará el volcán Conchagua. Dicen que es silencioso. Como era el Vesubio hasta que decidió que Pompeya debía pasar a la historia.


Extramuros es una columna informativa de Efecto Doppler, en Radio 3. Puedes escucharla aquí.

Víctor García Guerrero
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