El Domingo a las 5Rivales

El derbi eterno de Bucarest

La ciudad de Bucarest, situada en la esquina sureste de la llanura rumana, antiguamente cubierta por el bosque Vlăsiei, se alza, como tantas otras capitales del mundo, sobre siete colinas (Mihai Vodă, Dealul Mitropoliei, Radu Vodă, Cotroceni, Spirei, Văcărești y Sf. Gheorghe Nou). Su historia alterna periodos de desarrollo y decadencia, desde los primeros asentamientos de la Antigüedad, hasta su consolidación como capital en la última parte del siglo XIX.

Famosa por haber sido la residencia del príncipe de Valaquia, Vlad III el Empalador, Bucarest ha pasado por manos otomanas, griegas, austriacas (bajo la monarquía de los Habsburgo en 1716, 1737 y 1789) y rusas (tres veces, entre 1768 y 1806). Los dos imperios, el ruso y el austro-húngaro, se disputaron el control de la zona durante buena parte del XIX, hasta que Valaquia y Moldavia se unieron para formar el Principado de Rumanía, del que Bucarest se convirtió pronto el capital, iniciando un periodo de espectacular desarrollo, paralelo al del propio país, incluido entre los vencedores de la Primera Guerra Mundial y beneficiado con la adquisición de nuevos territorios.

En la siguiente gran contienda europea, sin embargo, Rumanía se alineó con las potencias del Eje y, en enero de 1941, sufrió la rebelión de los legionarios y el pogromo de Bucarest. La ciudad acabó seriamente dañada por los bombardeos aliados y, el 23 de agosto de 1944, presenció el golpe de Estado que llevó a Rumanía hacia el bando aliado, provocando durante un corto período bombardeos de la aviación alemana, la luftwaffe, y un ataque de la infantería alemana con el objetivo de tomar la ciudad.

El final de esta sucesión de acontecimientos fue el establecimiento del comunismo en Rumanía, cuya capital continuó creciendo bajo un nuevo régimen. Las autoridades crearon distintos distritos, la mayoría de ellos dominados por grandes bloques de viviendas y, durante la presidencia de Nicolae Ceauşescu (1965-1989), gran parte del casco histórico de la ciudad fue demolido y reemplazado por obras públicas como el Centrul Civic y su enorme Palacio del Parlamento.

Cuando la chispa de la revolución contra Ceauşescu prendió en Timisoara, el fuego se extendió rápidamente a Bucarest, lo que provocó la caída del régimen. Tras el comunismo, el país iniciaba un nuevo periodo de su historia, pero el pasado había dejado su impronta en la vida cotidiana de la capital rumana y por supuesto también en el fútbol local, marcado por el derbi del Dinamo y el Steaua. Es el llamado marele derby (el gran derbi) o eternul derby București (derbi eterno de Bucarest).

Esta rivalidad ha sido el encuentro más importante del fútbol rumano durante los últimos sesenta años, dado que el Steaua y el Dinamo son los dos equipos más populares del país. Entre ambos han obtenido 44 títulos de liga (26 del Steaua y 18 del Dinamo). Pero, además, tradicionalmente el marele derby ha sido visto como el enfrentamiento entre el Ministerio de Defensa y el Ministerio del Interior, dado que eran ellos quienes gestionaban, respectivamente, al Steaua y al Dinamo durante la época comunista. Solo el Rapid, el tercer equipo de la capital, fundado en 1923 y con casi 18.000 socios, es capaz a quitar algo de protagonismo a sus vecinos cuando uno de ellos disputan con él uno de los llamados derbis de Bucarest.

El Fotbal Club Steaua București es sin duda el equipo más importante de Rumanía, entre otros motivos gracias a que fue el primer club del este en ganar la Copa de Europa en 1986. El club, a pesar de ser conocido como el equipo deportivo del ejército rumano, se separó formalmente de la institución en 1998 aunque, a día de hoy, mantiene el estadio Ghencea, perteneciente al Ministerio de Defensa y cedido al club durante 49 años.

El Steaua nunca ha descendido de la primera categoría del fútbol rumano y, aunque inicialmente el club jugaba con los colores de la bandera tricolor rumana (azul, amarillo y rojo), el amarillo fue perdiendo importancia hasta que el rojo y el azul se impusieron en su uniforme.

La historia del Steaua arranca un 7 de junio de 1947, cuando un grupo de oficiales de la Casa Real solicitó que fuera creado mediante un decreto firmado por el General Mihail Lascăr. En sus inicios, el club recibió el nombre de ASA Bucarest y contaba con siete secciones deportivas, incluyendo por supuesto la de fútbol. En 1948, el equipo cambió su nombre a CSCA y, solo una temporada después, obtuvo su primer título, una Copa de Rumanía, tras derrotar en la final al CSU Cluj por 2-1. En los años 50, el club ganó sus primeros títulos de liga en los años 51, 52 y 53, consiguiendo además la Copa de las temporadas 51 y 52.

Más tarde, con el club convertido ya en el referente del fútbol rumano, fue inaugurado el Stadionul Steaua, más conocido como Stadionul Ghencea, con un partido frente al OFK de Belgrado. En aquel momento, fue el primer estadio de uso exclusivo para la práctica de fútbol que se había construido en Rumanía, sin pista de atletismo y con las gradas muy cerca del terreno de juego. El aforo inicial era de 30.000 espectadores, pero, en 1991, cuando se instalaron los asientos de plástico, la capacidad quedó reducida a 27.577 espectadores.

Su eterno rival, el Fotbal Club Dinamo București, fue fundado el 14 de mayo de 1948 como parte de la sociedad deportiva CS Dinamo București. Fuertemente implantado en los barrios del noreste de Bucarest, juega en el Stadionul Dinamo y, junto a sus 18 títulos de Liga I, atesora trece Copas y dos Supercopas de Rumanía. En el plano internacional, el Dinamo no ha conseguido ningún título, pero se convirtió en el primer equipo rumano en llegar a una semifinal de la Copa de Europa en la temporada 1983-84. Sus colores tradicionales son el rojo y el blanco.

Desde su fundación, el Dinamo ha sido el equipo del Ministerio del Interior y ello ha marcado su gran rivalidad con el Steaua de Bucarest: el 14 de mayo de 1948 se produjo la fusión entre el Unirea Tricolor București (relacionado con el citado ministerio) y el Ciocanul București, con el objetivo de formar el CS Dinamo București.

Hasta el final del campeonato en curso, el Dinamo estuvo representado por estos dos equipos en la Liga I, por lo que el Ciocanul fue llamado temporalmente Dinamo A, y el Unirea Tricolor, Dinamo B. Este último descendió a la Liga II, pero un año después conseguía ascender nuevamente, lo que desembocó en su traslado primero a la ciudad de Cluj, luego a Brașov y finalmente a Bacău, donde fue refundado en 1950 como FCM Bacău.

El debut oficial del club se produjo en la temporada 48-49. El primer partido internacional del Dinamo fue el 14 de julio del 48, contra el Zidnice checoslovaco, con victoria para el equipo rumano por 4-1. Fueron los primeros pasos de una historia en la que comenzó destacando el delantero Titus Ozon, que permaneció en el club hasta 1954, y que se ha desarrollado en el Stadionul Dinamo de Bucarest, en el barrio de Ștefan Cel Mare, construido en el 51 e inaugurado contra el Locomotiva Timişoara. Inicialmente tenía capacidad para 16.000 espectadores, pero a raíz de la instalación de asientos de plástico, su aforo se redujo a 15.032 plazas. El estadio es apodado groapa (el hoyo), ya que fue construido tras la excavación del terreno en el que se sitúa.

Desde mediados de los 90, los enfrentamientos han sido habituales en el derbi eterno de Bucarest. Uno de los momentos más significativos en este sentido aconteció en los prolegómenos de un partido en 1997, cuando aficionados del Dinamo incendiaron el sector sur del Stadionul Ghencea, el estadio del Steaua. Entre tanta tensión, el balance histórico del derbi es refleja una igualdad máxima, con 59 victorias de cada equipo y 53 empates. El dominio del derbi, no obstante, ha estado marcado por la superioridad del Dinamo en su primera etapa y el del Steaua en época más reciente.

Entre la hinchada del Steaua, destaca el grupo Armata Ultra (AU), fundado en 1995, convirtiéndose en el primer grupo ultra de la ciudad de Bucarest y el segundo de toda Rumanía. Se disolvió en el año 2001 después de varios problemas internos, pero le sucedieron el Gruppo Apparte y la Brigada XXL.

Actualmente, en el estadio de los militarii los ultras ocupan ambos fondos: en el fondo norte (peluza nord, en rumano) se sitúan algunos grupúsculos ultras como Tineretului Korp, Titan Boys, Nucleo, Gruppo Tei, Skins Berceni, Insurgenții, Armata 47, Ultras Colentina, o Gruppo Voluntari Est. Son los más activos y conocidos en el país. En el fondo sur, por otra parte,aparecen Ultras, Glas, Vacarm, Stil Ostil, Banda Ultra o los Hunters.

Los primeros grupos ultras del Dinamo fueron los Dracula y los Rams Pantelimon, creados también en 1995 y situados en el fondo norte. En 1996 se crearía en el mismo fondo el grupo ultra más importante de los câinii roșii (los perros rojos, uno de los apodos del club), el colectivo Nuova Guardia. Su fondo recibe el nombre de Peluza Cătălin Hîldan en honor a un exjugador del Dinamo fallecido a los 24 años.

Todos ellos contribuyen a crear una atmósfera espectacular en cada una de las ediciones del derbi eterno de Bucarest, celebrado desde 2011 en el nuevo estadio Arena Națională (campo en el que juega sus encuentros la selección nacional) debido a la expectación que despiertan estos encuentros en la capital rumana:

Pentayus
Últimas entradas de Pentayus (ver todo)
Etiquetas

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba
Cerrar