El Seriéfilo

Seriéfilo: marzo de 2022

Llegamos al final del primer trimestre y, como no podría ser de otra forma en este año cargado de expectativas, dejamos atrás un invierno repleto de calidad; calidad que nos llega de la mano, además, de los pesos pesados de la pequeña pantalla. Y es que en marzo disfrutamos del regreso triunfal de prestigiosas series veteranas que, para mayor regocijo de todos sus fieles, han vuelto en plena forma.

Para empezar, nada mejor que experimentar el duelo de poder entre un campeón y el aspirante al título. Y es que El último reino (Netflix), serie que nació a la sombra de la aclamada Vikingos (History Channel), comparte tiempo y plataforma con la secuela de la original. Vikingos: Valhalla (también de Netflix) intenta revitalizar una franquicia que se fue desvaneciendo a base de tedio. La fórmula elegida es mirarse en el espejo del gran rival de su saga, El último reino, no solo trasladando gran parte de su metraje a tierras inglesas, sino acelerando el ritmo de la trama y cargándolo de acción, con el tono hasta ahora más característico de las escaramuzas de Uthred y su banda de inadaptados. Este lavado de cara, mezclado con las intrigas palaciegas en suelo noruego (volvemos aquí a nuestra querida Kattegat) funcionan bien y conforman una primera temporada ilusionante, aunque en futuras entregas deberían trabajar más el carisma de unos personajes principales que siguen palideciendo a la sombra de Ragnar, Rollo, Lagertha y Floki.

Por su parte, El último reino mantiene su fórmula ganadora para cubrir el último tramo de su camino. Esta quinta y última temporada funciona como un tiro sin hacer grandes cambios y, quizás por eso, empiezan a verse síntomas de agotamiento: el viejo truco de todas las temporadas de atacar la fortaleza a escondidas, por la puerta trasera, y la continua obsesión de la familia real de dar la espalda a Uthred cuando les pide ayuda como si no le conociesen de nada y no les hubiese salvado el culo en incontables ocasiones empiezan a cansar al espectador. Parece, por tanto, el momento idóneo para poner el punto final y cerrar la historia de Uthred de Bebbanburg de forma satisfactoria. No obstante, ya se ha anunciado que el final real y definitivo de la serie vendrá en forma de película.

Dejamos las antiguallas para volver al más rabioso presente: la vuelta de Euphoria (HBO Max) nos mete en el cuerpo el ansia de vivir el ahora del modo más intenso que cabe imaginar. Sin duda, esta es la serie que mejor refleja la hipérbole de la adolescencia, el tiempo en el que todo se intensifica multiplicado por mil. El amor, la amistad, el desengaño, el sexo, las drogas… Un desparrame de emociones que muchas veces desbordan los tabiques de la historia, dotando de mayor personalidad a la serie. Punto y aparte merece el papel de Zendaya, un portento interpretativo que brilla siempre que aparece en escena.

Muy lejos de todo ese ruido encontramos la quietud casi insana, el terror cotidiano de Servant (Apple TV+) que en su tercera temporada alcanza su plenitud. El ecosistema que se crea alrededor del pequeño Jericho se tensa hasta límites insospechados, aunque la serie logra mantener, al mismo tiempo, pinceladas de humor que nos dan unos momentos de respiro entre tanta tensión contenida. Por fin empezamos a desentrañar algo del misterio que representa en sí misma Leanne y asistimos a una escena final potentísima nos que deja con muchas ganas de una última temporada.

Por otra parte, como es tradición, todo buen mes seriéfilo que se precie debe tener una buena producción policiaca. En marzo, además, hemos consumido producto patrio. La segunda temporada de La unidad (Movistar+) consigue reinventarse y, aunque volvemos a los mismos protagonistas de la misma unidad antiterrorista, esta vez los que están en el punto de mira son ellos. Esta temporada mantiene la tensión narrativa durante los seis episodios, una extensión perfecta para la historia que nos quiere contar. Destaca el primer capítulo, una verdadera masterclass de lo que debe ser la presentación de una trama: la temporada pone toda la carne en el asador desde el minuto uno pero, a la vez, sabe guardarse una espectacular traca final para el último episodio. A la altura de su primera temporada, Dani de la Torre está creando una franquicia de mucha calidad sin caer en el efectismo.

Otra investigación, pero con un tono muy diferente, es la que nos ofrece The Afterparty (Apple TV+), que recuerda a la celebrada Solo asesinatos en el edificio (Hulu). Esta nueva muesca en el revólver del whodunit es algo irregular; pero, lo particular de esta nueva serie es que cada capitulo se centra en un sospechoso que cuenta su versión de la historia desde un determinado género. Musical, thriller, terror… Hasta la animación tiene su hueco.  Todo ello sin dejar de lado la vis cómica que impregna toda la serie.

También tenemos nuestra ración mensual de ciencia ficción, que este mes hace acto de presencia con la segunda temporada de la serie apadrinada por Ridley Scott, Raised by Wolves (HBO Max), que nos hace regresar a un planeta inhóspito en el que la lucha entre ateos y creyentes continúa. Con los mismos protagonistas y la característica estética de la serie, que recuerda la ciencia ficción de los años 60 y 70, esta vez se nos plantea un recorrido inverso al de la primera temporada: si en el estreno de la serie la historia iba de más a menos, esta vez la trama parte de un hilo conductor muy sencillo con el que la serie va tejiendo argumentos que abren muchas nuevas incógnitas sobre el misterioso dios Sol; a la vez, seguimos afrontando incongruencias y dilemas morales en todos los frentes. Apoyada sobre los cimientos de su anterior temporada, la serie se desmelena en la última parte de esta segunda entrega a base de misterios ancestrales que pican nuestra curiosidad.

Hemos tocado muchos géneros, pero si hubiese que destacar uno que brillase especialmente este mes, ese sería la comedia. Recibimos la primavera con una sonrisa de oreja a oreja, con humor para todos los gustos. Para empezar, destacaremos una candidata a pasar totalmente desapercibida, como el anodino pueblo de Kansas donde se localiza. Y es que Somebody Somewhere (HBO Max) es una comedia exquisita que logra dar voz a los olvidados del sueño americano que vagan sin encontrar su sitio, pasados ya los cuarenta. En un contexto hostil, en el que no encaja lo diferente, golpeados por las desgracias, Sam y Joel siempre encuentran la forma de soltar una buena carcajada y encontrar un atisbo de esperanza para seguir adelante.

Más positiva y luminosa es la última locura de Taika Waititi, una comedia naif y tontorrona que parodia el mundo pirata. Nuestra bandera es de muerte (HBO Max) está basada, aunque parezca increíble, en la vida de un pirata de verdad, Stede Bonnet, un aristócrata que lo abandonó todo para hacerse pirata, aunque no tenía ninguna aptitud para ejercerla. Aunque pueda parecer una obra menor, una comedia ligera de Waititi para pasar el rato, poco a poco la desnortada tripulación del Revenge va haciéndose un hueco en nuestro corazón. Para cuando termina la primera temporada, apetece seguir disfrutando de las locas aventuras de este singular caballero pirata.

Para terminar con el trío de comedias e ir echando el cierre al resumen del mes, nada mejor que hacerlo con otro regreso triunfal: el de la cuarta temporada de La maravillosa señora Maisel (Prime Video) que, a pesar de su longevidad, no pierde frescura en sus guiones ni un ápice de detalle en su producción. Vuelven los diálogos chispeantes de lenguas afiladas, las escenas memorables como la que transcurre en la noria o la tormenta de nieve con el que se cierra esta entrega. En esta ocasión, Midge tiene que volver a empezar de cero replanteándose toda su carrera, lo que permitirá a todos los personajes de su alrededor ganar protagonismo. Tanto su exmarido Joel, como su representante Susie y sus progenitores Abe y Rose emprenden sus propios negocios, que tendrán su propio peso en la trama. El broche final lo pone, cómo no, la relación entre nuestra protagonista y Lenny Bruce, que conducirá a ambos a tensiones de todo tipo. Una obra maestra de la comedia que nadie se debería perder.

Y con esta ración triple de carcajadas lo dejamos por hoy y hasta el próximo mes, mientras nos vamos preparando para lo que está por venir. El año no puede venir más cargado: ha sido anunciada la nueva serie de La casa del dragón (HBO Max) para finales de agosto y, justo después, a principios de septiembre, irrumpirá en las pantallas El señor de los anillos: los anillos de poder (Prime Video). En fin, otro año que nos quedaremos sin vacaciones… Pero el deber es el deber: aquí estaremos para contarlo con todo lujo de detalles. ¡Nos vemos dentro de un mes!

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