ExtramurosOpinión

Asesinato de una periodista en Palestina – 11 de mayo

A la periodista Shireen Abu Aqleh la han matado de un disparo en la cabeza. Cubría para Al Jazeera los disturbios entre palestinos y fuerzas armadas israelíes en Yenín, Cisjordania. Su televisión denuncia que las tropas de Israel dispararon de forma deliberada y a sangre fría. Shireen llevaba casco y chaleco antibalas, con las letras PRESS, prensa, claramente visibles en pecho y espalda. Tenía experiencia y seguro que lo llevaba bien puesto, hacia arriba como mandan los responsables de seguridad, cubriendo el corazón. El francotirador encontró un espacio en su cabeza para quitarle la vida.

Israel culpa a los palestinos. «Terroristas». Y medios notables definen el asesinato como una muerte, un cotidiano deceso: «Muerta en una incursión», titula la BBC; «Tiroteada en una operación», afirma la CNN. «Las circunstancias no están claras», se atreve a decir The New York Times. Da la impresión de que no han podido ver las imágenes del asesinato: Shireen tendida en el suelo y su productora aterrorizada mientras el francotirador dispara cada vez que intentan acercarse al cadáver. Fake news también es esa prudencia que se esconde ante las verdades incómodas.

En los últimos treinta años, veinticuatro periodistas han muerto en Israel y Palestina, según el Comité para la Protección de los Periodistas. Catorce de ellos, atrapados en fuego cruzado. No fue el caso de Shireen. El también periodista de Al Jazeera que presenció el asesinato cuenta que los reporteros iban en grupo, claramente identificados, en una calle abierta y visible para las tropas israelíes. Entonces les dispararon. La periodista gritó que a su productor le habían herido con las primeras balas. La tercera y la cuarta la mataron a ella.

Las ideas de los muertos caminan sobre las piernas de los vivos, dejó dicho el juez Giovanni Falcone, luego asesinado por la mafia italiana. La periodista Yolanda Álvarez ha recordado las ideas de Shireen Abu Aqleh: «Elegí el periodismo para estar cerca de la gente. Quizás no sea fácil cambiar la realidad, pero al menos puedo traer su voz al mundo», decía la reportera asesinada en Palestina. A Shireen Abu Aqleh la admiraban en todo el mundo árabe porque iba donde otros no se atrevían, y porque le abrían las puertas de todas las casas en esa Palestina ocupada que otros no pisan por prudencia.


Extramuros es una columna informativa de Efecto Doppler, en Radio 3. Puedes escucharla aquí.

Efecto Doppler Extramuros

Víctor García Guerrero
Últimas entradas de Víctor García Guerrero (ver todo)

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba