El taparrabos de Conan

Chicos malos que nos enamoraron: Skeletor

Me acabo de imaginar la voz de Joaquín Reyes en la La hora chanante, diciendo «Testimonios. Hoy: Skeletor». Sin duda, sería un buen capítulo: el verdadero señor del mal. Que se inclinen Sauron y Darth Vader, aquí está el viejo cara de hueso. Malvado hechicero, guerrero y aspirante al trono de Eternia. Rey de los malos de los ochenta, por las venas de Skeletor corrían fluorescentes líneas de neón de una época soñada que destilaba un poder barbárico y taparrábico que presagiaba libertad e imaginación. No había mejor villano y todos lo que vinieron después intentaron imitarle. Muy pocos, sin embargo, han llegado a acariciar su báculo mágico.

Bueno, excepto quizás He-Man, el hombre más poderoso y depilado del Universo

Skeletor fue creado fundamentalmente por Mark Taylor y Roger Sweet, diseñadores de juguetes que trabajaban para la empresa juguetera Mattel y que concibieron un eterno archienemigo para He-Man, héroe principal de la línea de juguetes de los Masters of the Universe. La historia de los Masters es más que curiosa y se gesta tras el carpetazo a un proyecto para producir juguetes de un nuevo film del espacio llamado Star Wars. No sé si os suena de algo, pero al CEO de Mattel, por aquel entonces, le sonaba muy mal; como todo CEO que se precie, cumplió con su papel y rechazó la oferta haciendo perder a su compañía millones (o billones) de dólares. También tuvo algo que ver el fracaso, por cuestiones de licencias, del proyecto de unos juguetes basados en Conan y sus personajes, que en los ochenta estaban en la cresta de la ola como todo lo que gritase espada y brujería. ¡Qué fabulosa etapa la de los ochenta, solo ensuciada por las hombreras y aquel seré tu amante bandido! Pero no termina aquí la cosa, pues el villano de los Masters iba a ser un tal Demo-Man. Afortunadamente, al final fue Skeletor y no Skeleto-Man, Bad-Man o Man-Man.

Demo-Man sería como Skeletor después del confinamiento

Pero, ¿qué hay detrás de la calavera? Pues Skeletor es el hermano del rey Randor, el mismísimo padre de He-Man. Fruto de una aventurilla de su padre con una tía de una raza con la piel azul (hasta los reyes fantásticos tienen a su Corinna), Skeletor es un mestizo y, lo que es más importante, el tío de He-Man. Cuando rondaba la corte de su padre se le conocía como Keldor y competía con su hermanastro Randor por los favores del rey. Para nada era el malvado y risueño tipo que conocemos hoy en día. Desgraciadamente, a pesar de que Keldor era más guay, el rey eligió a Randor para sucederle, probablemente porque Keldor era azul, demasiado azul. Keldor guardó rencor a su familia durante años y planeó su venganza en las tinieblas. Reclutó a guerreros diabólicos como Beast Man, Trap Jaw, Triclops y Evil-Lyn para lanzar un ataque contra su hermanastro, el actual rey de Eternia. Tras una cruenta batalla, Keldor resultó desfigurado al tratar de lanzar a la cara de su hermano un potente ácido y tuvo que apelar a una entidad de otra dimensión conocida como Hordak para salvar su vida. Hordak accedió a cambio de convertir la cara de Keldor en una calavera flotante y Keldor se convirtió en Skeletor, ¡malvado señor de la destrucción!

Antes, Skeletor sucumbió brevemente a la moda de las perillas horrendas. Todos tenemos un pasado

Yendo a la vertiente innecesariamente filosófica: ¿es tan malo Skeletor como lo pintan? Pues realmente no. El arquetipo recuerda más bien al típico títere de mano o a Polichinela: no es precisamente una lumbrera y no hace más que recibir porrazos. No es un competidor real para el héroe de Eternia y, si tiene un día bueno, sus esbirros se encargan de acabar con sus escasas posibilidades de convertirse en un peligro real. Además, otros malvados de los dibujos animados de la época, especialmente los japoneses, eran más salvajes y sin duda mucho más poderosos. A cambio, su aspecto y su personalidad burlona, repleta de insultos creativos y con tendencia a levantar su puño en un gesto triunfante que normalmente venía acompañado de una aguda carcajada, lo hacen más guay, querido e interesante que He-Man.

No hay que dejar pasar el hecho de que Skeletor reclamaba un trono que le pertenecía por derecho y que su proyecto político consistía en descubrir los secretos del castillo de Grayskull para compartirlos con el mundo y hacer de Eternia un paraíso de justicia y conocimiento. Como se demuestra en el Especial de navidad de He-Man y She-Ra, Skeletor, en el fondo, era un buen tipo: aquí ayuda a unos niños muy cursis y acompañados de un perro alienígena bastante moñas y los protege con sus poderes. Skeletor tenía su corazoncito y quizás el verdadero mal era He-Man, empeñado en solucionar todo con la violencia y consejos absurdos que nadie le pedía.

Skeletor era un incomprendido y solo necesitaba un perro con pestañas postizas para parecer más terrorífico

Las diferentes encarnaciones de Skeletor siempre han sido disfrutables y han estado muy influenciadas por el original. Su primera aparición se produjo en un minicómic, pero fue la serie de Filmation, He-Man and the Masters of the Universe, la que le hizo saltar a la fama. Más tarde llegó la producción americano-canadiense The New Adventures of He-Man, situada en un futuro distante que poco tenía que ver con el material anterior y que, sin duda, con su intento de renovar totalmente la franquicia envió a todos sus personajes al abismo del olvido. Es lo que tiene convertir a He-Man en un tipo triste con coleta y pantalones ajustados.

Las modas nunca han ayudado a los Masters: He-Man ha ido convirtiéndose poco a poco en un stripper

Por supuesto, no nos olvidamos de la película de He-Man, en la que, a mi parecer, Skeletor, con su tocado y su armadura dorada, parece una bailarina salida del carnaval de Río de Janeiro. Todo este legado de maldad y huesos culmina en el Skeletor de He-Man and the Masters of the Universe de 2002, su mejor versión hasta la fecha. Fusionando la vertiente más cómica y en ocasiones chorras de los ochenta con la faceta de diabólico señor del mal que supone una amenaza, Skeletor es por fin capaz de luchar mano a mano con He-Man. El señor de la montaña Serpiente recibe por fin el reconocimiento y honor que merece. Basta de ser humillado y derrotado tras resbalar con una cáscara de plátano.

Ese momento de intimidad en el que te das cuenta de que te has quedado sin papel higiénico. Otra amarga derrota para Skeletor

Veremos qué le depara a Skeletor el futuro, pero con la salida inminente de una nueva serie de He-Man de la mano de Kevin Smith, esperemos que el señor del mal no nos defraude y la producción sea digna de su villanía. Sin más dilación, me despido. Pero no podría hacerlo al estilo de los Masters del Universo sin un consejo de los que nadie le ha pedido del bueno de He-Man:

«Y recuerden, amigos: The Internet is for porn. ¡Hasta la próxima!»

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3 comentarios

  1. Voto negativo porque todo el mundo sabe que Skeletor en su vida pasada era una miss a la que el embajador de Rusia le preguntó: «¿Qué sabes de mi país?». Así está escrito en los textos.

  2. Skeletor marcó mi vida para siempre. Yo tenía un muñeco de él. Y en un intento de irme de guay delante de mi hermano me puse a correr al rededor de la mesa, gritando «He- man» y con Skeletor en mi mano, como que He-man lo perseguía. Una de las esquinas de la mesa estaba rota y ahí me rebané la pierna. Cicatriz que a día de hoy aún tengo. Ansío un tatto de este personaje :D

    1. Hasta ahí llega la maldad de skeletor. Yo tengo una con mossman. Que era el tío verde como de felpa que olía. Le pregunté a mi abuela a que olía y me respondió. Huele a pachuli. Descubrí que era el pachuli gracias a eso y que mossman era pachulin.

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