Club Atlético Nueva Chicago

0

Mataderos es un barrio situado al oeste de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En esa zona, convivieron durante mucho tiempo el campo y la ciudad, ya que allí se instaló, en 1899, el matadero de ganado vacuno de la capital argentina. Allí se faenaban las reses destinadas al consumo interno y a la exportación y, cuando el barrio comenzó a atraer trabajadores gracias a su actividad económica, recibió el apelativo de Nueva Chicago, en alusión a uno de los centros de la industria cárnica norteamericana.

Mataderos es hoy una zona industrial de casas bajas. Ya no pasan por allí las cabezas de ganado que provocaban la mezcla de los gauchos y los trabajadores urbanos, pero el barrio sigue teniendo más de sesenta mil habitantes. Su equipo de fútbol es el Club Atlético Nueva Chicago y actualmente juega en la Primera B Nacional, la segunda división argentina.

A lo largo de su historia, ha logrado dos ascensos a primera división en la época del amateurismo (1919 y 1930) y cuatro ya en la era profesional (1981, 2001, 2006 y 2014). Su mayor logro fue la conquista de la Copa de Competencia Jockey Club de la Primera División en 1933, considerado un título nacional oficial durante la época amateur.

El club fue fundado el 1 de julio de 1911 por un grupo de jóvenes que pretendían crear un equipo de fútbol, al que llamaron Los Unidos de Nueva Chicago. Fueron ellos quienes eligieron los colores verde y negro para una institución que desde su creación adoptó el nombre del barrio en el que se fundó.

Para 1919, el equipo militaba en una dividida división Intermedia (la segunda división argentina de la época), que integraba los grupos norte, oeste y sud. Nueva Chicago, que participaba en la liga oeste, encadenó varias buenas temporadas y, en 1920, logró ascender a la máxima categoría del fútbol argentino al finalizar la temporada solo un punto por debajo de Del Plata (permitiéndose el lujo, además, de conseguir una abultada victoria en Mataderos contra All Boys, por 6-0).

El periplo por la primera fue, sin embargo, breve, y de vuelta a la segunda división Nueva Chicago comenzaba la tercera década del siglo XX en la Primera B. 1930 terminó con un espectacular triple empate por el ascenso entre Nueva Chicago, Temperley y All Boys, por lo que el consejo directivo de la Asociación Argentina decidió que se disputara un triangular, a ida y vuelta y en campo neutral, para determinar el campeón de la categoría y el ascenso. En la ida, El torito (otro de los apodos del club) ganó a Temperley 3 a 1 en el estadio de Boca Juniors y empató 1-1 con All Boys en Sportivo Barracas, mientras que Temperley venció 1-0 a All Boys en el viejo estadio de Independiente.

En la segunda ronda, una nueva victoria de Nueva Chicago por 3-0 frente a Temperley en el viejo estadio de Independiente y la victoria de All Boys ante Temperley por 2-1, convertía el último partido en una final por el ascenso. El partido se disputó en la vieja cancha de River Plate en Alvear y Tagle, el 28 de diciembre de 1930, ante quince mil personas, la mayoría vestidos de verdinegro. El encuentro finalizó con un 3-1 a favor de los de Mataderos, que lograron así un nuevo ascenso, aquel que inició el camino hacia el único título oficial del equipo.

No obstante, como el resto de los clubes argentinos, Nueva Chicago padecía la profunda división del fútbol argentino durante el primer tercio del siglo XX. Lo cierto es que, en 1933, existían dos competiciones diferentes: la Liga Argentina, por un lado, y la Asociación Argentina por otro. A la Primera División de esta última ascendió Nueva Chicago que, poco después, en el primer torneo de 1933 (organizado en una sola ronda de 19 jornadas), se proclamó subcampeón tras Sportivo Dock Sud y por delante de Banfield.

El segundo torneo organizado aquel mismo año por la Asociación Argentina fue la Copa Competencia Jockey Club, un campeonato que se venía disputando desde 1907 y se jugaba con un formato que incluía una fase de grupos, seguida de una semifinal y una final. Hay que tener en cuenta que este era el único torneo reconocido en aquel momento por la FIFA, ya que la AFA (la unión de las competiciones argentinas bajo el amparo de una única Asociación de Fútbol) no integraría a la Liga hasta 1934.

Aquella edición de la Jockey Club sería, por tanto, la última de la historia. En esta ocasión fue Banfield quien se cruzó en el camino del equipo de Mataderos, en la gran final disputada en la cancha de Almagro, en Parque Chas, el 24 de diciembre de 1933. Aquel día, El verdinegro ganó su primer y único trofeo nacional, todavía en la era amateur, con gol de Florentino Vargas.

La época del profesionalismo fue de menos éxitos para Nueva Chicago, que solo conseguiría el ascenso a la Primera División del fútbol argentino el 12 de diciembre de 1981, en un partido disputado contra el Deportivo Español. La hazaña de aquella plantilla que dio la vuelta de honor acompañada de la multitud, ha dejado grabada la fecha en la memoria de los verdinegros. La mayor ilusión de Mataderos se había hecho realidad: la puerta grande del fútbol argentino se había abierto para dejar pasar a Nueva Chicago.

No obstante, cuando no hablamos de los grandes, son los ascensos lo único que muchas hinchadas pueden celebrar. El segundo gran regreso a la Primera División profesional se produjo en 2001, en el Estadio Chateau Carreras de Córdoba y tras derrotar a Instituto 2-3 con dos goles de Óscar Gómez y uno de Pocholo Sánchez. Hasta allí viajaron diez mil hinchas de Mataderos, que festejaron un éxito que acabaron aplaudiendo los propios cordobeses: como visitante, con diez hombres durante todo un tiempo, con un juego inteligente y solidario, los hombres conducidos por la dupla formada por Traverso y Vega lograron regresar a la máxima categoría del fútbol argentino.

El tesón y la persecución del ascenso ha seguido marcando la historia reciente del torito, que volvió a lograr ascender en 2006 y 2014, pero ha descendido siempre de nuevo a la categoría de plata del fútbol argentino. Aún hoy, en la Primera B Nacional, el equipo juega en el Estadio República de Mataderos de la ciudad de Buenos Aires, inaugurado el 27 de octubre de 1940 con un Nueva Chicago-Sportivo Buenos Aires (2-0 para los locales con goles de Lomiento y Garmendia). Actualmente tiene capacidad para veintitrés mil espectadores.

El protagonismo de la animación dentro de la hinchada del torito lo tiene la barra brava de Los Perales, que recibe su nombre de la tribuna del Estadio República de Mataderos del mismo nombre, construida junto a una arboleda del barrio de Mataderos. El eterno rival de Nueva Chicago es el equipo porteño de All Boys, cuya sede se encuentra en el barrio de Floresta (de unos cuarenta mil habitantes), uno de los más cercanos de la ciudad de Buenos Aires. En los clásicos del oeste de la capital argentina, los verdinegros generan un ambiente electrizante en el viejo estadio de un equipo que sigue manteniendo su esfuerzo por estar entre los grandes:

Pentayus

Editor-redactor del Blog El domingo a las cinco y editor-tertuliano del Podcast Lleno hasta la bandera
Pentayus

About Author

Editor-redactor del Blog El domingo a las cinco y editor-tertuliano del Podcast Lleno hasta la bandera

Leave A Reply