El Seriéfilo

Seriéfilo: diciembre de 2020

Muchos creían que no llegaría nunca, pero aquí está: el resumen seriéfilo del último mes del año, el más olvidado, el más maltratado desde un punto de vista catódico. Y es que diciembre siempre está a la sombra de los ránquines de lo mejor del año que fueron publicados con antelación; incluso a la de las expectativas creadas por los estrenos que veremos en el nuevo año. Entre tantos buenos recuerdos y algunos deseos, pudiera parecer que diciembre tiene poco que ofrecer; pero nada más lejos de la realidad. Desde aquí, reivindico este mes como uno de los grandes momentos seriéfilos del año, a pesar de la dura competencia en forma de polvorones, villancicos y, cómo no, regalos.

Es cierto que la sombra de las listas, de lo mejor y lo peor, es alargada. Nosotros ya hemos cumplido proclamando la maravillosa segunda temporada de El mandaloriano (Disney+) como lo mejor del año. Tambén hemos señalado el fiasco que resultó ser la cuarta temporada de Fargo (FX). Pero, a la hora de pensar en todo un año, a veces resulta complicado detenerse en todas esas series que están en el ecuador de su temporada, pero ya nos están encantando, como 30 monedas (HBO) o la quinta temporada de The Expanse (Prime Video). Tampoco hay tiempo para las que están por llegar, las que casi las podemos tocar con la punta de los dedos, como la tercera temporada de Cobra Kai (Netflix), la esperadísima nueva serie de personajes Marvel, Wandavision (Disney+) o el final de Vikingos (Prime Video).

Además, diciembre ha tenido muchas sorpresas dignas de ser contadas. Déjenme convertirme por un momento en el fantasma de las navidades pasadas para poder guiarles a través del mes del olvido. Porque, aunque todos hemos leído miles de alabanzas al mandaloriano y Baby Yoda, una serie que ha pasado mucho más desapercibida se ha logrado colar entre las mejores series noveles y merece la pena reseñarla: Alice in Borderland (Netflix) es la némesis oscura de Desde otro lugar (AMC), la visión japonesa de una yincana oscura y mortal. Planteada en formato videojuego, cada episodio es como una fase con un ritmo trepidante. La producción juega muy bien sus bazas para no caer en la monotonía, con un par de giros de guion valientes e interesantes que le dan a la serie más profundidad de la esperada. Borderland no se conforma: va más allá y en ningún momento da la impresión de querer conformarse con el impacto inicial que nos puede causar cada una de las pruebas que los protagonistas deben ir superando.

Continuando nuestro recorrido por el último mes del año, tenemos que recordar que, 2020, también ha sido el año de las miniseries. En nuestro intento por sacar algo bueno de los últimos doce meses, vamos a recomendar una producción danesa que está tardando en entrar en los radares seriéfilos, pero merece toda nuestra atención: The Investigation (El caso del submarino), una serie que, además, podemos ver en Movistar+. Está basada en un crimen real acaecido en Dinamarca en el año 2017, en el que una periodista desaparece y se encuentran restos de sangre en un pequeño submarino casero que se ha hundido. Ya saben, la realidad siempre supera a la ficción. Lo interesante de esta miniserie es el enfoque: no desperdicia ni un fotograma en el asesino y se centra únicamente en la dureza de la investigación. En un trabajo de meses en el que los investigadores se ven sometidos a una presión agobiante por la dificultad y repercusión intrínseca de su labor, plagada de injerencias externas como la de la prensa, la fiscalía o incluso la propia familia de la víctima.

Seguimos dos series bélicas, representantes de un género que no se prodiga mucho en este mundillo, pero que este mes ha ampliado su colección con dos buenas piezas. La más destacable es Valley of Tears (HBO), que nos lleva hasta 1973, a la Guerra del Yom Kippur, revivida desde el punto de vista israelí. Aunque pueda parecer extraño, en este caso centrarse en un único frente, el de los Altos del Golam, resulta todo un acierto. En él encontramos tres historias distintas que terminan cruzándose: la de una unidad de tanques formada principalmente por jóvenes que están haciendo el servicio militar, la de un puesto de inteligencia que cae en manos sirias y la de un veterano de guerra que va al frente en busca de su hijo. Los tres escenarios hacen que la historia sea muy ágil, pero, al mantener en todo momento el telón de fondo del Golam, la serie no pierde la perspectiva. El espectador siempre es consciente del lugar en el que se encuentra y de todo lo que eso implica.

Valley of tears

No Man´s Land (Hulu), por su parte, avanza un poco en el tiempo y en el espacio, hasta la guerra civil que aún perdura en Siria. En este caso, el protagonista de la serie, Antoine, va en busca de su hermana, creyendo que se ha enrolado en el YPJ, la milicia kurda formada únicamente por mujeres. Es cierto que, al principio, parece que la serie va a centrarse mucho en estas milicianas, pero el foco se centra progresivamente en Antoine, la búsqueda de su hermana y en tres amigos ingleses y musulmanes que van a Siria a enrolarse en el Estado Islámico. Se diluyen así las particularidades de ambas facciones para componer un drama de guerra en el contexto de la guerra civil. El resultado es una producción muy entretenida, aunque quizás hubiese sido todavía más interesante si se hubiese centrado en las particularidades de la propia guerra.

Por supuesto, como corresponde a 2020, no todo iba a ser positivo. Algún resbalón ha habido. Es el caso The Undoing (HBO), la flamante miniserie protagonizada por Nicole Kidman y Hugh Grant, que dan vida a un matrimonio de clase alta cuya vida se ve trastocada al hallar brutalmente asesinada a la madre de un compañero de su hijo Henry. Hasta aquí, lo poco bueno que hay en la serie: la sinopsis y sus protagonistas principales. Porque el desarrollo del guion es muy chungo y el resto del casting bastante flojo. Parece que la mayor parte del presupuesto se ha ido en tres grandes nombres, ya que todavía nos quedaba por mencionar el talento, en este caso desperdiciado, porque su personaje no tiene ningún peso, de Donald Sutherland. La historia está poco pulida y se alarga de manera artificial con decisiones que no tienen ninguna lógica, los cliffhangers con los que acaba cada capítulo son intrascendentes y torpes, los personajes están muy mal perfilados y su actuación es errática y el final… Bueno, digamos que el final es totalmente decepcionante. Nada bueno que rescatar en esta miniserie que borraría completamente de mi memoria si no fuese porque eso supondría que podría picar otra vez y volver a verla.

Por suerte, HBO se resarce con el estreno de The Flight Attendat, la nueva serie de Kaley Cuoco después de sus doce temporadas, que se dice pronto, en La teoría del Big Bang (CBS). He de admitir que no me esperaba nada de esta serie en la que he encontrado una historia muy entretenida y una actriz que logra desligarse del papel de Penny, aunque aproveche su vis cómica para bordar los momentos más hilarantes, que dan a la serie un toque muy fresco. Original mezcla de thriller y comedia en la que poco a poco va creciendo también el drama, a medida que vamos conociendo el pasado de la protagonista y su problema con el alcohol. Estas tres dimensiones, combinadas de forma muy orgánica, hacen que la serie vaya saltando de un género a otro sin resentirse y manteniendo el interés del espectador por la trama principal.

Y para no perder las buenas costumbres, vamos a acabar el artículo, el mes y el año recomendando una comedia. Una de las que más me ha gustado de 2020, como ya pudisteis comprobar en mi dichoso ránquin. Brassic (Sky One) es una comedia inglesa que inicialmente puede parecer la historia descerebrada de un grupo de jóvenes disfuncionales. Y, aunque esa podría ser una buena definición de la serie, en realidad esconde mucho más: humor, sí, pero mezclando surrealismo, humor negro y comedia adolescente; drama, porque, al final, la serie consigue que nos encariñemos con ese grupo de perdedores, mostrándonos su lado más humano; calidad interpretativa, destacando la bipolaridad del protagonista, interpretado por un gran Joe Gilgun, que borda las dificultades en su relación con su mejor amigo y su hijo. Y, por encima de todo, la importancia que tiene para este grupo de inadaptados la amistad, su amistad, el flotador al que se agarran con fuerza y gracias al que consiguen un poco de estabilidad emocional.

Y nada más por hoy. Nos seguiremos viendo en esta, nuestra cita de todos los meses, porque las buenas costumbres no deben perderse. Os dejo, porque Cobra Kai asoma ya en Netflix y todavía no he terminado la última de Las escalofriantes aventuras de Sabrina. De estas series y muchas más, hablaremos el próximo mes. ¡Feliz año nuevo!

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